Alan Greenspan, Presidente de la Reserva Federal de EE.UU. (1987-2006)

Muere Alan Greenspan a los 100 años: el legado del hombre que gobernó la economía mundial durante dos décadas

22 de junio de 2026 · Editores AF

Alan Greenspan, el economista que presidió la Reserva Federal de Estados Unidos durante casi dos décadas y se convirtió en una de las figuras más influyentes de la historia económica moderna, murió hoy, 22 de junio de 2026, a los 100 años de edad. Su esposa, la periodista de NBC News Andrea Mitchell, confirmó su fallecimiento por complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson.

El hombre que movía los mercados con una sola palabra

Durante sus 18 años y 5 meses al frente de la Reserva Federal (1987-2006), Alan Greenspan fue literalmente el personaje más escuchado del mundo financiero. Cuando hablaba, Wall Street se detenía. Sus declaraciones eran analizadas palabra por palabra: si decía que la economía se veía «exuberante» —como ocurrió en su famoso discurso de 1996 sobre la «exuberancia irracional»— los mercados globales respondían de inmediato. En México y América Latina, sus decisiones sobre tasas de interés determinaban el flujo de capitales, el valor del peso frente al dólar y el costo del crédito.

Nacido el 6 de marzo de 1926 en la ciudad de Nueva York, Greenspan estudió economía en la Universidad de Nueva York y obtuvo su doctorado en 1977. Antes de llegar a la Fed, dirigió durante décadas su propia firma consultora, Townsend-Greenspan & Co., y fue Presidente del Consejo de Asesores Económicos durante la administración de Gerald Ford. Su reputación como experto en datos y ciclos económicos le abrió las puertas de la Casa Blanca de Ronald Reagan, quien lo nombró Presidente de la Reserva Federal en agosto de 1987.

El crack del 87 y el inicio de una era

Greenspan apenas llevaba dos meses en el cargo cuando llegó su primera gran prueba: el Lunes Negro del 19 de octubre de 1987, cuando el Dow Jones se desplomó un 22.6% en un solo día, la mayor caída porcentual en un día en la historia de Wall Street. Su respuesta fue rápida: inyectar liquidez al sistema financiero y tranquilizar a los mercados con un comunicado de pocas palabras. El sistema sobrevivió, y Greenspan quedó consagrado como gestor de crisis.

A lo largo de su mandato, la economía estadounidense vivió el que entonces fue el período de expansión ininterrumpida más largo de su historia: los años 90. La inflación se mantuvo controlada, el desempleo cayó a mínimos históricos y la bolsa subió de forma sostenida. Cuatro presidentes —Reagan, Bush padre, Clinton y Bush hijo— lo reeligieron sucesivamente. Era, como lo describió el economista Sebastian Mallaby en su biografía autorizada, «el hombre más poderoso del mundo después del presidente».

Su legado en México: las tasas que cambiaron todo

Para los inversionistas mexicanos, el nombre de Greenspan está ligado a episodios clave. En 1994, la crisis del «Efecto Tequila» fue amplificada en parte por el ciclo de alzas de tasas que la Fed ejecutó ese año, encareciend el crédito global y acelerando la salida de capitales de mercados emergentes como México. En sentido contrario, la política de dinero barato de los 2000 —tasas en 1%— fue uno de los factores que empujaron capitales hacia México y América Latina, dinamizando inversiones y financiamiento.

Esta interconexión no ha cambiado: hoy, en 2026, con el Banco de México (Banxico) calibrando sus propias tasas en torno al 6.5%, el legado de Greenspan sigue presente. La independencia de los bancos centrales, la credibilidad antiinflacionaria como ancla de política monetaria, y la coordinación implícita entre la Fed y los bancos centrales del mundo son, en buena medida, producto de la era Greenspan.

La sombra de 2008: su herencia más controversial

La reputación de Greenspan no salió intacta de la crisis financiera global de 2007-2008. Muchos economistas señalan que su política de tasas ultrabajas entre 2001 y 2004, y su oposición a regular los productos financieros derivados, fueron factores determinantes en la formación de la burbuja inmobiliaria que eventualmente colapsó el sistema financiero mundial. En octubre de 2008, ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, Greenspan admitió encontrarse en «estado de aturdida incredulidad» al ver cómo su fe en la capacidad autocorrectora de los mercados había resultado equivocada. Fue un momento histórico de autocrítica raramente visto en figuras de su talla.

El llamado «Greenspan put» —la percepción de que la Fed siempre rescataría a los mercados en caso de caída— contribuyó a crear una cultura de riesgo excesivo entre bancos e inversionistas, cuyas consecuencias se sintieron con fuerza en 2008 y cuyos ecos aún resuenan en los debates sobre política monetaria y regulación financiera.

Los últimos años: economista centenario

Tras dejar la Fed en enero de 2006, Greenspan fundó Greenspan Associates, consultora de análisis económico global. Publicó sus memorias, La era de las turbulencias (2007), un bestseller mundial que ofreció su visión desde adentro de la política económica global. En sus últimas apariciones públicas, ya con más de 90 años, siguió alertando sobre los riesgos de los déficits fiscales y el envejecimiento poblacional para la sostenibilidad de la economía estadounidense. También mostró cierta apertura hacia el oro como refugio de valor, lo que sorprendió a muchos de sus colegas.

Greenspan murió en su residencia de Washington D.C., rodeado de su familia. Le sobrevive su esposa Andrea Mitchell, de 79 años. Tenía 100 años de edad. Figuras del mundo financiero internacional ya han comenzado a manifestar sus condolencias. Jerome Powell, actual Presidente de la Reserva Federal, describió a Greenspan como «una figura de talla histórica cuya influencia en la política monetaria moderna no tiene parangón».

¿Qué queda de su legado para los inversionistas de hoy?

La muerte de Alan Greenspan cierra un capítulo, pero su influencia permanece en los cimientos de cómo funciona la economía global. Para el inversionista mexicano de 2026, su legado más práctico es este: los bancos centrales importan más de lo que parece. Las decisiones de la Fed y de Banxico sobre tasas de interés determinan desde el precio del dólar hasta el rendimiento de los CETES, pasando por el costo de tu hipoteca y el valor de tu portafolio de inversión. Entender cómo funcionan los bancos centrales —algo que Greenspan encarnó como nadie— es una de las herramientas más poderosas que puede tener cualquier persona que administra su dinero.


Aviso Legal: Este artículo es únicamente informativo. No constituye asesoramiento de inversión. Consulta siempre con un profesional antes de tomar decisiones financieras.