Michael Burry, el inversionista que se hizo famoso por anticipar la crisis hipotecaria de 2008 —retratado en la película «The Big Short»— volvió a los reflectores esta semana. El 2 de julio de 2026 reveló que abrió una posición corta (bajista) contra Micron Technology (MU), una de las mayores fabricantes de memoria para computadoras y centros de datos del mundo. Lo hizo a través de su boletín en Substack, ya que en noviembre de 2025 dio de baja su fondo Scion Asset Management y desde entonces ya no reporta sus movimientos a través de los tradicionales informes 13F de la SEC.
La noticia llama la atención porque Micron ha sido, hasta ahora, una de las grandes protagonistas del auge de la inteligencia artificial: sus acciones se han disparado más de 240% en lo que va de 2026, impulsadas por la demanda de memoria de alto rendimiento para centros de datos de IA. Que el inversionista que anticipó una de las mayores crisis financieras de la historia le apueste en contra justo ahora es, cuando menos, una señal que vale la pena entender.
¿Qué significa «apostar en corto»?
Para quien no está familiarizado con la jerga bursátil: tomar una posición corta (o «shortear») significa apostar a que el precio de una acción va a caer. En términos simples, el inversionista pide prestadas acciones, las vende de inmediato al precio actual, y espera recomprarlas más adelante a un precio menor para devolverlas y quedarse con la diferencia. Si la acción sube en lugar de bajar, las pérdidas pueden ser muy grandes —a diferencia de comprar una acción, donde lo máximo que puedes perder es lo que invertiste, en un corto las pérdidas potenciales no tienen techo teórico.
Burry reveló que abrió su posición corta contra Micron directamente, a un precio de referencia de 1,051.87 dólares por acción, en lugar de usar opciones «put» (otro instrumento común para apostar a la baja), porque —según explicó— esas opciones le resultaron demasiado caras dada la alta volatilidad actual del papel. Dijo que evaluará añadir puts más adelante si la volatilidad y el precio se enfrían.
Los argumentos de Burry contra Micron
En su publicación, Burry expuso varios argumentos técnicos y financieros para justificar la apuesta:
Una acción históricamente cíclica. Burry escribió que «Micron define lo cíclico como ninguna otra empresa», señalando que la acción ha registrado 34 caídas de más de 30% en los últimos 42 años. Su argumento es que los negocios de memoria pasan de la escasez a la sobreoferta con rapidez, y que ese patrón histórico no ha desaparecido solo porque ahora el motor de la demanda sea la inteligencia artificial.
Una valuación extrema. Según Burry, las acciones de Micron cotizan hoy más por encima de su media móvil de 200 días que en cualquier otro momento desde 1984 —»ni siquiera durante el pico de las puntocom» se había visto algo así, escribió. Para él, esto es evidencia de una fase especulativa impulsada por el miedo a quedarse fuera (lo que en inglés se conoce como FOMO, «fear of missing out»).
Eficiencia de capital débil. Burry fue duro con el desempeño financiero histórico de la empresa: señaló que el retorno mediano sobre el capital invertido (ROIC) de Micron es de apenas 4%, y su retorno mediano sobre capital (ROE) es de 7%, cifras que calificó de «francamente terribles» para cualquier estándar. Añadió que, en promedio, «uno de cada tres trimestres, Micron es un destructor de capital».
Presión competitiva. También apuntó a los planes de gasto de capital de los rivales surcoreanos de Micron —es decir, Samsung y SK Hynix—, que están invirtiendo agresivamente en nueva capacidad de producción. Según Burry, esto obligará a Micron a gastar más de lo previsto, lo que presionará sus ya delgados márgenes de ganancia.
No es una apuesta aislada
El corto contra Micron se suma a una cartera bajista más amplia que Burry ha ido construyendo contra el auge de la inteligencia artificial. Según reportes de varios medios financieros, sus otras posiciones bajistas incluyen a Nvidia, Tesla, Applied Materials, Caterpillar y el ETF de semiconductores SOXX. En conjunto, la señal que envía es clara: Burry considera que buena parte de la valuación del sector tecnológico ligado a la IA se ha desconectado de los fundamentos del negocio.
Vale la pena poner esto en contexto: apenas semanas antes de este anuncio, Micron había reportado resultados trimestrales récord, con ingresos que crecieron cerca de 346% frente al año anterior y compromisos de venta multimillonarios para su producción de memoria de alto ancho de banda (HBM) hasta 2026. Es decir, el negocio de Micron, en el papel, atraviesa uno de sus mejores momentos de la historia. La apuesta de Burry no cuestiona directamente esos resultados, sino si el precio de la acción ya se adelantó demasiado a ellos.
¿Qué debe aprender de esto un inversionista mexicano?
Es importante recordar quién es Michael Burry y qué representa su historial: acertó de forma espectacular con la crisis de 2008, pero también ha hecho apuestas bajistas en años recientes que tardaron en materializarse o que no se cumplieron como esperaba. Su historial no lo convierte en un oráculo infalible, y ninguna apuesta individual de un inversionista —por famoso que sea— debería tomarse como una señal de compra o venta automática.
Para quien tiene ahorros expuestos indirectamente a estas empresas —a través de una Afore, un fondo internacional o ETFs que siguen al S&P 500 o al Nasdaq—, el episodio es un buen recordatorio de tres principios básicos de finanzas personales: primero, que ninguna tendencia tecnológica, por prometedora que parezca, está libre de ciclos de corrección; segundo, que la diversificación sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir el riesgo de que una sola apuesta —a favor o en contra— determine el resultado de tu portafolio; y tercero, que las decisiones de inversión deben basarse en tu propio horizonte de tiempo y tolerancia al riesgo, no en lo que haga un inversionista famoso, sea Burry o cualquier otro.
El sector de semiconductores y memoria seguirá siendo, muy probablemente, una de las historias centrales de los mercados en 2026. Lo que este episodio deja claro es que, incluso en medio de un auge tecnológico real y con resultados financieros sólidos, siempre habrá voces serias cuestionando si el precio ya corrió demasiado rápido. Escuchar ambos lados —los fundamentos y las señales de alerta— es parte de invertir con cabeza fría.
Este contenido es de carácter informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de compra o venta. Invierte siempre con responsabilidad y, si lo necesitas, consulta a un asesor certificado.
Equipo Editorial AF
Fuentes: TipRanks; Benzinga; Finbold; Seeking Alpha. Información de carácter educativo, no constituye asesoramiento financiero.
