Desde mayo de 2026, el Banco de México (Banxico) pausó su ciclo de recortes a la tasa de referencia y la dejó en 6.5% anual. No se trata de una decisión permanente ni irreversible — la Junta de Gobierno sigue reuniéndose cada seis semanas y puede cambiar de postura si las condiciones lo justifican — pero sí marca el fin de una fase en la política monetaria mexicana que duró más de un año.
Primero: ¿qué es la tasa de referencia de Banxico?
La tasa de referencia (también llamada tasa objetivo) es la tasa de interés a la que Banxico presta dinero a los bancos comerciales en el corto plazo. Es el principal instrumento de política monetaria del banco central y sirve como ancla para prácticamente todas las tasas de interés de la economía: los CETES, los créditos hipotecarios, las tarjetas de crédito, los depósitos bancarios.
Cuando Banxico sube su tasa, el crédito se encarece y el ahorro rinde más. Cuando la baja, el crédito se abarata pero el ahorro rinde menos. Es el mecanismo principal con el que el banco central controla la inflación.
El ciclo de recortes que terminó (por ahora)
Desde mediados de 2024, Banxico inició un ciclo de recortes a su tasa de referencia. En su punto máximo, la tasa llegó a estar en 11.25%. A partir de ahí, el banco central fue recortando gradualmente — 25 puntos base en cada reunión — hasta llegar a 6.5% en mayo de 2026.
En ese momento, la Junta de Gobierno decidió hacer una pausa. En el comunicado, señaló que «será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual», lo que en la práctica significa que no hay prisa por seguir bajando ni por subir.
¿Por qué Banxico pausó los recortes?
La inflación en México no ha cedido del todo. Aunque la inflación general se ha moderado, la inflación subyacente sigue por encima del objetivo del 3% de Banxico. El banco central quiere asegurarse de que la inflación esté bien encaminada antes de seguir reduciendo tasas.
La incertidumbre externa. La Fed en EE.UU. mantiene tasas elevadas y abre la puerta a nuevas alzas, los precios del petróleo siguen volátiles y hay tensiones geopolíticas que pueden afectar los precios de materias primas.
El diferencial de tasas con EE.UU. Si Banxico siguiera bajando su tasa mientras la Fed la mantiene o la sube, el diferencial de tasas entre ambos países se reduciría, lo que podría presionar al peso. Pausar los recortes ayuda a proteger la estabilidad cambiaria.
¿Qué pasa con los CETES?
Los rendimientos de los CETES están directamente ligados a la tasa de Banxico. Con la tasa en 6.5%, los CETES a corto plazo (28 días) ofrecen rendimientos en torno al 6.36% a 6.54%. Los plazos más largos (350 días) llegan hasta el 7% o más.
La pausa de Banxico es una buena noticia para los ahorradores en CETES: significa que los rendimientos actuales se van a mantener estables por al menos varias semanas, quizás meses. No hay señal de que vayan a bajar pronto.
Cabe recordar que el rendimiento neto real — después de descontar ISR e inflación — es considerablemente menor al rendimiento bruto. Con inflación al 4% y retención de ISR del 0.90% en 2026, el rendimiento real de los CETES a 28 días es de apenas ~1.5% anual.
¿Y el crédito?
Los recortes de Banxico del año pasado sí se trasladaron parcialmente a las tasas de crédito, aunque de forma lenta y desigual. Las hipotecas a tasa variable bajaron en algunos bancos; las tarjetas de crédito prácticamente no se movieron (siguen con tasas de 40% a 80% anual en muchos casos).
Con la pausa de Banxico, no hay presión sobre los bancos para bajar más las tasas de crédito. Si estás evaluando refinanciar una deuda o pedir un crédito, las condiciones que ves hoy son probablemente las que habrá en los próximos meses.
¿Cuándo podría Banxico volver a mover la tasa?
La Junta de Gobierno se reúne cada seis semanas. Las próximas fechas incluyen reuniones en agosto y septiembre. Los analistas coinciden en que lo más probable es que Banxico mantenga la tasa en 6.5% al menos durante el segundo semestre de 2026, con una posible revisión hacia finales de año o principios de 2027 — siempre que la inflación siga cediendo y el entorno externo lo permita.
Si la Fed sube tasas en octubre como anticipan los mercados, eso podría incluso reducir el margen de Banxico para bajar las suyas.
La conclusión práctica
Para el ahorrador e inversionista mexicano, la pausa de Banxico en 6.5% tiene una implicación clara: los rendimientos actuales de los instrumentos de deuda en pesos van a mantenerse estables por un tiempo. La recomendación de muchos especialistas es mantener una combinación de plazos: una parte en instrumentos de corto plazo (28–91 días) para tener liquidez, y otra en plazos más largos (182–350 días) para asegurar los rendimientos actuales por si en algún momento Banxico retoma los recortes.
Fuentes: El Financiero; Banco de México. Información de carácter educativo, no constituye asesoramiento financiero.
Aviso Legal: Este artículo es únicamente informativo. No constituye asesoramiento de inversión. Consulta siempre con un profesional antes de tomar decisiones financieras.